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La idea de implementar este programa, proviene de la reflexión del claustro de profesores del Centro, al detectar la ausencia de programas específicos para alumnos con altas capacidades, entendida ésta en un sentido amplio, pues para alumnos con dificultades de aprendizaje sí existían y existen varias iniciativas como atención de los especialistas, optativa de refuerzo, REMA... pero no así para este grupo de alumnos.
Una vez detectada la necesidad de atender a estos alumnos de una manera diferente y con un programa específico, investigamos cómo mejorar la motivación de estos alumnos hacia el aprendizaje ya que sus necesidades específicas no son atendidas por el currículo tradicional. De las fuentes consultadas y la formación recibida concluimos que, desde la perspectiva del aprendizaje y no basándonos en pruebas estandarizadas, los alumnos “más capaces” aprenden a mayor ritmo, con mayor profundidad y mayor amplitud que sus iguales, sobre todo si trabajan en temas que atraen su interés y encuentran apoyo por parte del profesorado y sus familias.
 
Por otro lado había que tener en cuenta  el contexto sociocultural del entorno, donde debido al carácter económico eminentemente agrícola, destaca la cantidad de alumnos provenientes de familias con un nivel sociocultural bajo y poca motivación hacia el aprendizaje lo cual incide negativamente en la riqueza del currículo en el aula, por las carencias generales en vocabulario y habilidades básicas de un grupo importante de alumnos del Centro.
 
Con todos estos ingredientes, decidimos en primer lugar, establecer los criterios de selección de los alumnos que podrían participar en el programa, la forma de colaboración de las familias y, posteriormente, la forma de implementar el programa. Finalmente teníamos claro que había que hacer uso de las nuevas tecnologías para una mejor atención individualizada, utilizadas especialmente en la enseñanza a distancia online combinada con sesiones presenciales. Acordamos que las sesiones debían ser en horario extraescolar para favorecer la participación de los alumnos en equipos compuestos por miembros de diferentes cursos  y que los contenidos de ampliación debían estar relacionados con las competencias claves además de contener un aspecto creativo. Por ello, entendimos que la mejor opción sería desarrollar la metodología de proyectos de investigación y resolución de problemas con los que se abordan todas las competencias claves en el alumnado, así como dar cabida a las diferentes áreas de conocimiento.
En el curso 2013-14 nos embarcamos con ilusión y esfuerzo en la experiencia educativa que aquí presentamos y de la que nos sentimos orgullosos, no sólo por los resultados y beneficios obtenidos en  nuestros alumnos sino también por la satisfacción expresada por las familias. Además, se ha creado un grupo de profesores en el centro acostumbrado a idear desafíos y dispuesto a generar otras formas de aprendizajes, desarrollando nuestra propia creatividad como docentes.
El profesorado participante en la experiencia comprende que atender a los alumnos que destacan, bien por sus altas capacidades o por su esfuerzo, debe ser una de las prioridades y una forma de promover el esfuerzo y el emprendimiento en las zonas rurales, evitando que este potencial creativo y cognitivo se diluya con el currículo tradicional. Y, en este sentido, nuestro proyecto ha nacido de una concepción actualizada de atención a la diversidad, más inclusiva, en la que aparece también el alumnado de alta capacidad. En la Educación Secundaria Obligatoria ocurre con demasiada frecuencia que estos alumnos no reciben la atención educativa que necesitan por factores diversos como la heterogeneidad de amplios grupos de alumnos en el aula, su mayor velocidad de aprendizaje con respecto a la media o la ausencia de atención por parte del profesorado que encuentra prioritario atender a otros alumnos en el aula. Sin embargo, no debemos olvidar que la atención a la diversidad en las aulas es la atención a todos los alumnos/as, por lo que la motivación de los más capaces que se estancan en un currículo básico para ellos es una tarea más de la escuela. Hay que inculcar también el valor del esfuerzo y el trabajo en alumnos que aprenden el currículo sin esfuerzos excesivos, así como no desaprovechar el capital humano tan valioso que estos alumnos/as representan para la sociedad, su capacidad de emprendimiento y el bien que pueden hacer a la comunidad si estas cualidades son adecuadamente potenciadas.
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